La salud bucodental es una parte esencial del bienestar integral. Cuidar la boca no solo garantiza una sonrisa estética, también previene enfermedades como caries, gingivitis, periodontitis e incluso afecciones sistémicas como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares. No obstante, muchas personas siguen creyendo en mitos erróneos que pueden poner en riesgo su salud oral.
Proteger la salud bucodental requiere más que productos caros. Se trata de incorporar hábitos saludables basados en la evidencia y evitar creencias populares que pueden resultar perjudiciales. Con una buena rutina de cepillado, revisiones periódicas y el asesoramiento de profesionales, se puede prevenir gran parte de los problemas orales.
Con base en evidencia científica y expertos en odontología, desmontamos los mitos más comunes que debes eliminar de tu rutina de cuidado dental. Porque una boca sana comienza por la información correcta.
1. Cepillarse con fuerza mejora la limpieza
Este es uno de los errores más frecuentes en la higiene oral. Muchas personas piensan que ejercer más presión sobre el cepillo mejora la limpieza, pero ocurre todo lo contrario.
Según la Dra. María Latorre, odontóloga en España: “La presión excesiva puede desgastar el esmalte dental y provocar retracción de las encías. Lo ideal es usar un cepillo de cerdas suaves y realizar movimientos circulares suaves”.
2. El blanqueamiento dental daña los dientes
Existe un temor extendido sobre los efectos del blanqueamiento dental. Sin embargo, cuando se realiza de forma profesional, no representa ningún peligro. “Los tratamientos de blanqueamiento supervisados por odontólogos son seguros. Contienen ingredientes que eliminan las manchas sin dañar la estructura dental”, explica la Dra. Latorre.
Eso sí, el uso excesivo de productos caseros o sin control médico puede provocar sensibilidad o desgaste. Así que si estás considerando mejorar el color de tus dientes, elige siempre alternativas clínicas y seguras.
3. Los dientes de leche no necesitan cuidado
Es falso que los dientes temporales sean poco importantes. De hecho, son fundamentales para el desarrollo de la dentición definitiva. “Ignorar su cuidado puede generar infecciones o caries que afecten la correcta erupción de los dientes permanentes”, aclara Latorre.
Se recomienda cepillarlos desde su aparición y llevar a los niños al dentista desde edades tempranas. Una rutina saludable en la infancia previene complicaciones futuras.
4. El enjuague bucal puede sustituir al cepillado
Aunque el enjuague ofrece beneficios como reducir bacterias o refrescar el aliento, no puede reemplazar el cepillado. “No elimina la placa ni los restos de comida como lo hace un cepillado mecánico. El hilo dental y el cepillo siguen siendo insustituibles”, afirma la experta.
Úsalo como complemento, pero jamás como reemplazo. La clave está en la combinación adecuada.
5. El mal aliento siempre es por mala higiene
Aunque la halitosis suele estar relacionada con una higiene deficiente, no siempre es el caso. Algunas veces, su origen puede ser sistémico. “Puede deberse a enfermedades digestivas, diabetes, infecciones o incluso efectos secundarios de medicamentos”, explica la Dra. Latorre.
Si el mal aliento persiste, es recomendable una evaluación médica para descartar causas más complejas.
Los mitos dentales siguen circulando, pero pueden combatirse con educación. Cuidar tu salud bucodental de forma adecuada te permitirá no solo mantener una sonrisa sana, sino también proteger tu salud general. La información confiable y las visitas al dentista son tus mejores aliados.
Preguntas frecuentes
¿Cepillar los dientes con fuerza los limpia mejor?
No. Puede dañar encías y esmalte. La técnica suave es más eficaz.
¿El blanqueamiento daña el esmalte dental?
No, si se hace con supervisión profesional y productos adecuados.
¿Es necesario cambiar los empastes cada cierto tiempo?
Solo si se deterioran. Un dentista debe evaluarlo en cada control.
¿Los dientes de leche deben cuidarse igual que los permanentes?
Sí. Son esenciales para la guía de los dientes permanentes.
¿El enjuague bucal puede reemplazar el cepillado?
No. Es un complemento, nunca un sustituto del cepillado e hilo dental.
¿El mal aliento siempre es por mala higiene oral?
No siempre. Puede deberse a enfermedades internas o medicamentos.
Por Miguel Ramudo
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