La presión para proteger a niños y adolescentes de los posibles efectos de las redes sociales aumenta en Estados Unidos. Gobiernos, familias y tribunales buscan fórmulas para reducir los riesgos, desde verificar la edad de los usuarios hasta restringir directamente el acceso. Sin embargo, los científicos plantean una pregunta fundamental: ¿prohibir las redes sociales a los menores realmente mejoraría su salud mental?
Un análisis de investigadores de la Universidad de California, Irvine publicado en Frontiers in Developmental Psychology advierte que todavía no existen pruebas sólidas de que prohibir las redes sociales a los menores mejore su salud mental. Los expertos alertan además de posibles efectos no deseados y piden que cualquier restricción se evalúe científicamente.
El debate ha cobrado nueva fuerza en Estados Unidos. El 10 de agosto, una corte federal de apelaciones permitió que siguieran adelante más de 3.000 demandas contra grandes compañías tecnológicas como Meta, Alphabet, TikTok y Snap. Los casos incluyen acusaciones de que determinadas características de sus plataformas fueron diseñadas para generar un uso compulsivo, especialmente entre los jóvenes.
Días antes, un tribunal de Nuevo México ordenó a Meta pagar 567 millones de dólares a un fondo destinado a la salud mental juvenil e implementar nuevas medidas de protección para menores. Meta anunció que apelará.
Estos casos ponen sobre la mesa una distinción importante: ¿el problema es que los adolescentes usen redes sociales o la manera en que esas plataformas están diseñadas?
Características como las notificaciones, las recomendaciones algorítmicas y otros mecanismos que buscan mantener al usuario conectado están cada vez más en el centro del debate.
Prohibir las redes sociales podría tener efectos inesperados
Los investigadores de UC Irvine también advierten que una prohibición no garantiza que los jóvenes abandonen las redes sociales. Algunos podrían encontrar maneras de evitar las restricciones, utilizar cuentas de otras personas o trasladarse a espacios de internet menos regulados.
Al mismo tiempo, las restricciones podrían eliminar algunos beneficios del mundo digital, como mantener contacto con amigos, encontrar comunidades de apoyo o acceder a información.
Por eso, los científicos proponen aprovechar las nuevas políticas como una oportunidad para investigar. Recomiendan medir qué ocurre antes y después de introducir restricciones y evaluar sus efectos sobre la salud mental, el sueño, las relaciones sociales, el rendimiento escolar y el bienestar.
La opinión pública estadounidense parece reclamar medidas. Una encuesta Reuters/Ipsos publicada en agosto encontró que el 61% de los estadounidenses apoya una mayor supervisión gubernamental de las compañías de redes sociales y el 66% respalda leyes que exijan herramientas de verificación de edad para proteger a menores de 16 años.
La preocupación es real, pero la evidencia todavía no permite asegurar que una prohibición general sea la solución. Antes de cerrar las redes sociales a los menores, el desafío será determinar qué aspectos del entorno digital representan un riesgo y qué medidas consiguen realmente proteger su salud mental.
Preguntas y respuestas
¿Prohibir las redes sociales mejora la salud mental de los adolescentes?
Todavía no existen pruebas experimentales suficientes para afirmarlo.
¿Por qué faltan pruebas?
Porque los estudios sobre restricciones se han realizado principalmente con adultos, aunque las nuevas prohibiciones están dirigidas a menores.
¿Los investigadores están en contra de las prohibiciones?
No. Proponen evaluar científicamente sus efectos para determinar si funcionan y detectar posibles consecuencias no deseadas.
¿Por qué se habla del diseño de las plataformas?
Porque miles de demandas en Estados Unidos cuestionan si determinadas características pueden fomentar un uso compulsivo entre los jóvenes.
¿Qué deberían medir las nuevas políticas?
Sus efectos sobre la salud mental, el bienestar, el sueño, las relaciones sociales y el rendimiento escolar de los adolescentes.
Por Karla Islas Pieck
© 2026 Hispanic Information and Telecommunications Network, Inc (HITN). All rights reserved.
Imagen: ©Shutterstock / ViDI Studio