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Tu corazón y riñones pueden tener edades distintas: así se miden

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Ilustración del cuerpo humano mostrando el corazón, cerebro y riñones con diferentes edades biológicas
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Tienes una sola edad en tu documento de identidad, pero eso no significa que todas las partes de tu cuerpo estén envejeciendo al mismo ritmo. Tu corazón podría mostrar señales de un envejecimiento más rápido mientras tus riñones parecen estar mejor conservados, o viceversa.

Esta es la idea detrás de una nueva generación de relojes biológicos que utilizan inteligencia artificial para intentar estimar cómo envejecen diferentes órganos y tejidos. Un estudio publicado en Nature Medicine en agosto de 2026 analizó 25,712 imágenes microscópicas de 40 tipos de tejidos pertenecientes a 983 personas. Mediante aprendizaje profundo, los investigadores desarrollaron relojes capaces de detectar cambios en la estructura de los tejidos asociados con el envejecimiento.

Una edad diferente para cada órgano

Estos relojes no funcionan como un reloj convencional que simplemente cuenta los años. Los algoritmos aprenden a reconocer características asociadas con la edad y calculan si un tejido parece biológicamente más joven o más viejo de lo esperado para la edad cronológica de la persona.

Los investigadores encontraron que estas estimaciones se relacionaban con otros indicadores del envejecimiento, así como con enfermedades y factores relacionados con el estilo de vida. También desarrollaron un método para intentar estimar algunas de estas diferencias de edad entre tejidos utilizando información obtenida de la sangre.

Y no es el único estudio que apunta en esta dirección. Otra investigación publicada en Nature Medicine, basada en casi 45,000 participantes del UK Biobank, utilizó cerca de 3,000 proteínas presentes en la sangre y modelos de aprendizaje automático para estimar la edad biológica de 11 órganos y sistemas. Las edades calculadas para los distintos órganos estaban solo débilmente relacionadas entre sí, lo que respalda la idea de que pueden envejecer a velocidades diferentes.

¿Qué podría decirte la edad de tus órganos?

La meta no es simplemente descubrir si tienes un corazón de “60 años” cuando tú tienes 50. Lo interesante es saber si estos relojes pueden ayudar algún día a detectar cambios relacionados con una enfermedad antes de que aparezcan síntomas.

Un estudio publicado en Nature Aging desarrolló relojes basados en proteínas para diez órganos y los estudió en poblaciones del Reino Unido, China y Estados Unidos. Un envejecimiento más acelerado de determinados órganos se relacionó con un mayor riesgo posterior de enfermedades que afectaban esos sistemas. Por ejemplo, un riñón biológicamente más envejecido se asoció con mayor riesgo de enfermedad renal crónica, mientras que un cerebro más envejecido se relacionó con demencia y otras enfermedades neurológicas.

Pero hay una distinción importante: estos estudios encuentran asociaciones y desarrollan herramientas de predicción; no significan que ya podamos determinar con absoluta precisión la “edad real” de cada uno de tus órganos.

Los propios investigadores señalan cuestiones todavía por resolver, como establecer rangos de referencia, comprobar los relojes a lo largo del tiempo y determinar qué biomarcadores representan específicamente el envejecimiento de cada órgano. Por ahora, estos relojes son sobre todo herramientas de investigación, no una prueba que necesites pedir en tu próximo chequeo.

Su verdadero potencial está hacia el futuro: si los científicos logran medir de manera fiable qué partes del organismo envejecen más rápido, quizá puedan identificar antes quién necesita prevención y comprobar si determinados cambios en el estilo de vida o tratamientos consiguen frenar ese proceso.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la edad biológica?
Es una estimación de cómo se encuentra tu organismo biológicamente en comparación con lo esperado para tu edad cronológica.

¿Todos tus órganos envejecen igual?
No necesariamente. Distintos estudios han encontrado diferencias en los patrones de envejecimiento entre órganos y tejidos.

¿Cómo calculan la edad de un órgano?
Los investigadores están utilizando diferentes fuentes de información, como proteínas de la sangre, imágenes médicas e imágenes microscópicas de tejidos, combinadas con modelos de aprendizaje automático.

¿Puedo hacerme una prueba para conocer la edad de mis órganos?
Existen pruebas comerciales que prometen medir distintos tipos de “edad biológica”, pero los relojes específicos descritos en estas investigaciones todavía están en desarrollo y validación científica. No son una prueba clínica rutinaria que necesites hacerte.

¿Tener un órgano “más viejo” significa que enfermarás?
No. En estos estudios, una edad biológica acelerada se asoció con mayor riesgo de determinadas enfermedades, pero no permite saber con certeza qué le ocurrirá a una persona.

Por Karla Islas Pieck
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Imagen: ©Magnific

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