Vida Saludable

10 beneficios de hacer ejercicio

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10 beneficios de hacer ejercicio
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Hacer ejercicio regularmente es una de las mejores decisiones que puedes tomar para cuidar tu salud. Ayuda al corazón, los músculos y los huesos, pero sus beneficios van mucho más allá: también favorece el sueño, la salud mental y la capacidad para realizar las actividades cotidianas.

Y no tienes que convertirte en atleta. Caminar, bailar, montar bicicleta, nadar, hacer ejercicios de fuerza o simplemente moverte más durante el día cuentan como actividad física.

Estos son 10 beneficios importantes.

1. Protege tu corazón

La actividad física regular disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares. También puede ayudar a controlar la presión arterial y mejorar diferentes factores relacionados con la salud cardiovascular.

2. Reduce el riesgo de diabetes tipo 2

El ejercicio ayuda al organismo a utilizar mejor la glucosa y mejora la sensibilidad a la insulina.

Además, junto con una alimentación adecuada, puede ayudar a controlar el peso, otro factor relacionado con el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

3. Ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer

Las personas físicamente activas presentan un menor riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer.

La evidencia es especialmente sólida para algunos cánceres frecuentes, como los de mama y colon, y también se han observado beneficios en relación con los cánceres de vejiga, endometrio, esófago, riñón, pulmón y estómago.

4. Fortalece músculos y huesos

Los ejercicios de fuerza ayudan a conservar y mejorar la masa y la función muscular.

La actividad física también es importante para la salud de los huesos y cobra especial importancia con el paso de los años, cuando mantener la fuerza, la movilidad y el equilibrio ayuda a conservar la independencia.

5. Ayuda a controlar el peso

Moverse requiere energía y aumenta el gasto de calorías.

La actividad física puede ayudar a prevenir el aumento excesivo de peso y, combinada con una alimentación adecuada, forma parte de las estrategias para perder peso y mantenerlo.

La cantidad de ejercicio necesaria para controlar el peso varía de una persona a otra.

6. Reduce la ansiedad y favorece la salud mental

Algunos beneficios pueden aparecer incluso después de una sola sesión de actividad física.

El ejercicio puede reducir temporalmente la sensación de ansiedad y, cuando se practica regularmente, se relaciona con un menor riesgo de depresión y beneficios para el bienestar emocional.

7. Puede ayudarte a dormir mejor

La actividad física regular puede mejorar la calidad del sueño.

Dormir adecuadamente, a su vez, favorece numerosos aspectos de la salud física y mental y puede ayudarnos a funcionar mejor durante el día.

8. Mantiene la movilidad y la capacidad física

La fuerza, la resistencia, el equilibrio y la coordinación son fundamentales para actividades tan sencillas como caminar, subir escaleras, cargar las compras o levantarse de una silla.

Mantenerse activo ayuda a conservar estas capacidades y, especialmente entre los adultos mayores, puede reducir el riesgo de caídas.

9. Puede ayudar si tienes algunas enfermedades crónicas

El ejercicio no solo sirve para prevenir enfermedades.

En personas que ya tienen determinados problemas de salud, la actividad física adaptada puede ayudar a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Por ejemplo, puede disminuir el dolor y la discapacidad relacionados con algunos tipos de artritis.

La actividad debe adaptarse a las circunstancias y limitaciones de cada persona.

10. Puede ayudarte a vivir más y mejor

Las personas físicamente activas tienen menor riesgo de muerte prematura que las personas inactivas.

Pero hay una buena noticia para quienes actualmente hacen poco ejercicio: no es necesario pasar de cero a una rutina deportiva intensa para obtener beneficios. Incluso aumentar la cantidad de movimiento respecto a tu nivel habitual puede ser positivo.

¿Cuánto ejercicio necesitas?

Para los adultos, las recomendaciones actuales aconsejan acumular cada semana entre 150 y 300 minutos de actividad aeróbica moderada, o entre 75 y 150 minutos de actividad vigorosa, o una combinación equivalente.

También se recomienda realizar ejercicios de fortalecimiento de los principales grupos musculares al menos dos días por semana.

Si actualmente eres una persona sedentaria, puedes comenzar con cantidades pequeñas y aumentar progresivamente.

Cada movimiento cuenta

No todo el ejercicio tiene que realizarse en un gimnasio.

Caminar más, utilizar las escaleras, bailar, montar bicicleta o realizar actividades cotidianas que impliquen movimiento también contribuyen a reducir el sedentarismo.

Lo importante es encontrar actividades que puedas realizar de forma segura y mantener en el tiempo. Nunca es demasiado tarde para empezar a moverte más.

Imagen © Pixabay/ StockSnap

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