Si alguna vez le has escrito a tu médico a través del portal del paciente y has esperado una respuesta durante horas, o tal vez días, quizá te hayas preguntado si podrías haber redactado el mensaje de otra manera.
Una nueva investigación sugiere que la forma en la que escribes el mensaje puede estar relacionado con las posibilidades de que el profesional al que te diriges responda.
El estudio, publicado en JAMA Network Open, analizó 3,619,390 conversaciones iniciadas por más de 511,000 pacientes entre 2021 y 2023. Los investigadores utilizaron procesamiento del lenguaje para estudiar tanto lo que preguntaban los pacientes como la manera en que redactaban sus mensajes.
¿Qué mensajes recibían más respuestas?
Algunas características se asociaron con una mayor probabilidad de obtener respuesta del profesional al que iba dirigido el mensaje. Entre ellas estaban comenzar mencionando su nombre, escribir mensajes más largos, utilizar un tono positivo e incluir signos de interrogación o exclamación.
Eso no significa que tengas que escribir un mensaje largo, exageradamente amable o lleno de signos de exclamación para conseguir atención. El estudio encontró asociaciones, no demostró que cambiar tu manera de escribir haga que tu médico responda.
Pero sí ofrece algunas pistas prácticas. Puedes comenzar identificando al profesional, explicar brevemente el motivo de tu mensaje y terminar con una pregunta concreta. Por ejemplo: “Dra. García, desde ayer tengo este síntoma. ¿Debo pedir una cita o hay algo que recomienda hacer mientras tanto?”.
Los pacientes hispanos tenían menos probabilidades de recibir respuesta
El estudio también encontró desigualdades importantes. Los mensajes de pacientes negros e hispanos, personas con menor nivel educativo y beneficiarios de Medicaid recibían menos respuestas del equipo de atención.
En los pacientes hispanos, las características del estilo de escritura explicaban estadísticamente alrededor del 35 % de la diferencia observada en las respuestas del profesional al que se dirigía el mensaje. Sin embargo, el contenido de lo que preguntaban no explicaba esa desigualdad.
Esto no significa que los pacientes hispanos estén escribiendo “mal”. Los investigadores advierten que el estilo de escritura podría convertirse en una fuente de sesgo cuando los equipos médicos deciden qué mensajes atender y quién debe responderlos.
El idioma también puede añadir otra barrera. Otro estudio sobre más de 1.2 millones de conversaciones en portales encontró que quienes preferían comunicarse en español tenían menor probabilidad de recibir respuesta del equipo médico en un día laborable que quienes preferían el inglés.
Si te resulta difícil comunicarte en inglés, pregunta a tu clínica si el portal está disponible en español o si ofrece asistencia lingüística. El Departamento de Salud y Servicios Humanos explica que las entidades cubiertas por las leyes federales correspondientes deben tomar medidas para garantizar un acceso significativo a las personas con dominio limitado del inglés, lo que puede incluir interpretación o traducción sin costo.
El mensaje práctico no es que tengas que aprender a escribir “para gustarle” a tu médico. Una buena comunicación debería funcionar para todos. Mientras los sistemas de salud trabajan para reducir estas desigualdades, escribir de manera clara, indicar desde el principio qué necesitas y terminar con una pregunta concreta puede facilitar que tu equipo entienda rápidamente cómo ayudarte.
Una fórmula sencilla para escribirle a tu médico
Saludo + problema + información necesaria + pregunta concreta.
Por ejemplo: “Hola, Dra. López. Desde el lunes tengo dolor de cabeza y hoy ha empeorado. Estoy tomando el medicamento que me indicó. ¿Necesito pedir una cita o debería hacer algo diferente?”.
Si prefieres comunicarte en español y no encuentras esa opción en el portal, pregunta directamente por servicios de interpretación o traducción. HHS ofrece además información en español sobre tus derechos de acceso lingüístico.
Preguntas frecuentes
¿Los mensajes más largos reciben más respuestas?
En este estudio, una mayor cantidad de palabras se asoció con más respuestas del profesional al que iba dirigido el mensaje, pero eso no demuestra que escribir más sea la causa.
¿Debo mencionar el nombre de mi médico?
Hacerlo al comenzar el mensaje fue una de las características asociadas con mayor probabilidad de respuesta.
¿Qué debo incluir en el mensaje?
Explica de forma clara qué ocurre, desde cuándo, cualquier información relevante y qué necesitas saber o hacer.
¿Qué hago si prefiero escribir en español?
Pregunta si el portal y tu clínica ofrecen servicios en español o asistencia lingüística. Dependiendo del proveedor y de las leyes federales que le sean aplicables, puedes tener derecho a servicios gratuitos de asistencia lingüística.
¿El portal sirve para una emergencia?
No deberías esperar una respuesta a un mensaje del portal si necesitas atención médica inmediata. Sigue las instrucciones de emergencia de tu sistema de salud o busca atención urgente.
Por Karla Islas Pieck
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