Si tú o tu familia son parte de la comunidad latina en Estados Unidos, es posible que escuches con frecuencia mensajes negativos relacionados con la inmigración o sobre el lugar que ocupan los latinos en el país. Aunque puedan parecer solo parte del debate político, estos mensajes también pueden tener consecuencias reales para la salud. Así lo concluye un artículo publicado en The New England Journal of Medicine, que advierte que las ideas falsas o prejuicios sobre los latinos no solo distorsionan su contribución al país: también pueden afectar su salud mental, física y su acceso a la atención médica.
Lo que debes saber
- Cerca de 68 millones de latinos viven en Estados Unidos, aproximadamente uno de cada cinco habitantes.
- El 79 % de los latinos que viven en el país son ciudadanos estadounidenses, por nacimiento o naturalización.
- Entre 2015 y 2024, la mortalidad por suicidio entre latinos aumentó un 29 %.
- El miedo relacionado con la inmigración puede hacer que algunas familias eviten acudir al médico o solicitar servicios sociales.
- Los autores sostienen que proteger la salud de la comunidad latina beneficia también al sistema de salud y al país en su conjunto.
Ser latino en Estados Unidos es mucho más que una historia de inmigración
Una de las ideas que cuestionan los autores es que hablar de población latina sea prácticamente sinónimo de hablar de inmigración indocumentada.
Los datos que recopilan muestran una realidad diferente: el 79 % de los latinos que viven en Estados Unidos son ciudadanos y la comunidad ronda ya los 68 millones de personas. Más de una cuarta parte de los niños del país son latinos.
También tienes detrás una comunidad con un enorme peso económico. Los hogares encabezados por latinos y las empresas de propietarios latinos generan conjuntamente más de 4 billones de dólares al año, según los datos recogidos en el artículo. Además, la participación laboral latina supera la de cualquier otro grupo racial o étnico del país.
El problema aparece cuando esa realidad convive con mensajes que presentan sistemáticamente a los latinos como una amenaza o una carga.
Cuando la discriminación también afecta tu salud
Vivir durante mucho tiempo con miedo, incertidumbre o sensación de rechazo puede convertirse en una fuente de estrés crónico. Y ese estrés no se queda únicamente en cómo te sientes emocionalmente.
Entre 2015 y 2024, la mortalidad por suicidio ajustada por edad aumentó un 29 % entre los latinos, frente al 2 % registrado entre la población no latina. Las muertes por sobredosis aumentaron un 115 %, frente al 33 % entre los no latinos.
El deterioro aparece también en otros indicadores: durante ese periodo, los episodios de depresión mayor entre adultos latinos pasaron del 4.8 % al 6.8 %, mientras que los pensamientos suicidas aumentaron del 3.7 % al 5.4 %.
No significa que una política o un comentario discriminatorio provoquen directamente una enfermedad. La relación es más compleja. Los autores señalan mecanismos como el estrés persistente, la inseguridad económica y alimentaria y, especialmente, las barreras que pueden alejarte de la atención médica.
El miedo puede hacer que retrases una visita al médico
Esta puede ser una de las consecuencias más importantes para tu salud.
Cuando alguien teme que acudir a determinados servicios pueda tener consecuencias migratorias para sí mismo o para un familiar, puede decidir no pedir ayuda. El artículo señala que incluso inmigrantes con presencia legal han evitado solicitar asistencia médica, alimentaria o de vivienda debido a estos temores.
El impacto puede alcanzar también a los hijos. Los autores describen cómo el miedo a la deportación y a la separación familiar entre madres latinas se ha relacionado con resultados adversos durante el embarazo, tanto por los efectos biológicos del estrés como por evitar servicios médicos y sociales.
La comunidad latina también sostiene el sistema de salud
Hay otra cara de esta historia que muchas veces queda fuera de la conversación: quizá tú mismo, un familiar o alguien cercano trabaje cuidando a otras personas.
Los trabajadores latinos representan el 27 % de los asistentes de salud a domicilio y el 22 % de los asistentes de cuidado personal. Su trabajo ayuda a que adultos mayores permanezcan en sus hogares y puede prevenir caídas, visitas a emergencias y hospitalizaciones.
Por eso, los autores plantean que la discriminación contra la comunidad latina no afecta únicamente a quienes la sufren. También puede debilitar una fuerza laboral sanitaria de la que depende una población estadounidense cada vez más envejecida.
La conclusión va más allá de corregir estadísticas. Si eres latino en Estados Unidos, tu salud no depende únicamente de lo que comes, cuánto ejercicio haces o cuándo visitas al médico. También importa el entorno en el que estudias, trabajas, cuidas a tu familia y buscas atención médica. Reconocer esas condiciones es parte de entender la salud en toda su dimensión.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos latinos viven en Estados Unidos?
Alrededor de 68 millones, aproximadamente uno de cada cinco habitantes del país.
¿La mayoría son inmigrantes indocumentados?
No. Según los datos citados por los autores, el 79 % son ciudadanos estadounidenses por nacimiento o naturalización.
¿La discriminación puede afectar tu salud?
Puede hacerlo indirectamente. El estrés crónico, el miedo, la inseguridad económica y evitar servicios médicos son algunas de las vías que describe el artículo.
¿Puede afectar a toda tu familia?
Sí. Los autores describen efectos que pueden alcanzar simultáneamente a padres e hijos e incluso tener consecuencias entre generaciones.
¿Qué puedes hacer?
No retrases atención médica necesaria por miedo o incertidumbre. Si tienes dudas sobre cómo una situación concreta puede afectar tu acceso a servicios de salud, busca orientación en una organización sanitaria o comunitaria de confianza.
Por Karla Islas Pieck
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