Los recientes brotes de enfermedades gastrointestinales relacionados con el consumo de lechuga y jalapeños en Estados Unidos pueden generar una duda comprensible: ¿es seguro seguir comiendo frutas y verduras frescas?
Los CDC investigan actualmente un brote de Cyclospora relacionado con lechuga iceberg y otro de Salmonella vinculado con jalapeños. Los alimentos identificados ya fueron retirados de la venta en el mercado o se tomaron medidas para evitar que continuaran sirviéndose en restaurantes.
Esto no significa que debamos eliminar definitivamente estos alimentos de nuestra mesa. Los brotes suelen estar asociados con productos, lotes o proveedores determinados. Sin embargo, esta situación nos sirve para recordarnos que los alimentos frescos también pueden transmitir microorganismos capaces de enfermarnos.
¿Lavar las verduras elimina el riesgo?
Lavar frutas y verduras correctamente reduce los microorganismos presentes en su superficie, pero no garantiza eliminarlos por completo, según la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).
La recomendación es lavarlas bajo agua corriente antes de cortarlas, pelarlas o comerlas. No se aconseja utilizar jabón, detergente ni productos comerciales para lavar frutas y verduras.
En productos firmes, como pepinos o melones, puede utilizarse un cepillo limpio. También es recomendable retirar las hojas exteriores de las lechugas y desechar productos podridos o muy dañados.
Cuatro hábitos para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos
La prevención no depende únicamente de lavar los vegetales. Los CDC resumen la seguridad alimentaria en cuatro principios: limpiar, separar, cocinar y enfriar.
Lávate las manos antes y después de preparar alimentos y mantén limpias las superficies y utensilios.
Evita también que frutas y verduras que comerás crudas entren en contacto con carne, pollo, pescados, mariscos o sus jugos. Utilizar tablas de cortar diferentes puede ayudar a prevenir la contaminación cruzada.
Los productos precortados o que requieren refrigeración deben mantenerse fríos y no permanecer innecesariamente a temperatura ambiente.
¿Qué hacer cuando hay un retiro de alimentos?
Aquí el lavado no es suficiente. Si las autoridades indican que un producto específico ha sido retirado por posible contaminación, no debe consumirse.
Comprueba la marca, presentación, lote y fechas indicadas en la alerta oficial. Si coincide con el producto que tienes en casa, sigue las instrucciones para desecharlo o devolverlo.
También conviene limpiar las superficies y recipientes que hayan estado en contacto con el alimento retirado.
Los brotes recientes no son una razón para dejar de consumir frutas y verduras. Son, más bien, un recordatorio de algo sencillo: ningún alimento está completamente libre de riesgos, pero una buena manipulación y prestar atención a los retiros oficiales pueden reducirlos considerablemente.
Preguntas y respuestas
¿Debo dejar de comer lechuga o jalapeños por estos brotes?
No de forma general. Las alertas afectan productos específicos identificados por las autoridades.
¿El agua elimina todas las bacterias de las verduras?
No. El lavado puede reducir microorganismos, pero no eliminarlos completamente.
¿Debo lavar las verduras con jabón?
No. La FDA recomienda utilizar agua corriente y no jabón, detergente ni productos comerciales de lavado.
¿Qué hago si tengo un alimento retirado en casa?
No lo consumas, aunque parezca estar en buen estado. Sigue las indicaciones oficiales para desecharlo o devolverlo.
¿Cómo puedo reducir el riesgo diariamente?
Mantén las manos y superficies limpias, separa alimentos crudos de los que comerás sin cocinar, refrigera correctamente y presta atención a los avisos de retiro.
Por Karla Islas Pieck
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